¿Sabías que las urgencias neurológicas mal reconocidas pueden significar la diferencia entre la vida, la discapacidad permanente o la muerte del paciente? El tiempo es cerebro, y cada minuto cuenta.
Este curso te prepara para identificar y manejar con seguridad las emergencias neurológicas más frecuentes en urgencias: ACV isquémico y hemorrágico, estado epiléptico, síndrome de hipertensión endocraneana, meningitis y encefalitis, traumatismo craneoencefálico y coma, entre otros escenarios críticos.
A través de casos clínicos reales, algoritmos de decisión y escalas de valoración neurológica (Glasgow, NIHSS, ABCD2), aprenderás a actuar con la rapidez y precisión que exige la práctica clínica y el ENAM.
Inscríbete hoy y conviértete en el profesional que actúa con seguridad frente al paciente crítico neurológico.
La evaluación neurológica rápida es el primer paso ante todo paciente crítico. En esta lección aprenderás a aplicar la Escala de Coma de Glasgow, la escala NIHSS para ACV, y a reconocer signos de alarma neurológicos (anisocoria, focalización, alteración del estado de conciencia) que exigen actuación inmediata según protocolos MINSA y guías internacionales de emergencia.
Estrategia sistemática de estabilización inicial (Vía aérea, Ventilación, Circulación, Déficit neurológico, Exposición) aplicada a pacientes con emergencias neurológicas, siguiendo protocolos MINSA y estándares AHA de reanimación.
Reconocimiento clínico del ACV isquémico mediante la escala FAST y NIHSS, criterios para trombolisis intravenosa dentro de la ventana terapéutica de 4.5 horas, y criterios de exclusión según guías MINSA y AHA/ASA.
Diagnóstico y manejo inicial de la hemorragia intracerebral espontánea y la hemorragia subaracnoidea, incluyendo control de presión arterial, reversión de anticoagulación y criterios de interconsulta a neurocirugía.
Reconocimiento de la triada clásica de meningitis, indicaciones e interpretación de la punción lumbar, e inicio de antibioticoterapia empírica precoz según grupo etario y protocolos MINSA.
Clasificación del TCE según Glasgow (leve, moderado, severo), indicaciones de neuroimagen, manejo de la presión intracraneal y criterios de derivación a neurocirugía según protocolos MINSA.